Guerra de Troya
La caída de Troya, por Johann Georg Trautmann (1713–1769). De las colecciones de los grandes duques de Baden, Karlsruhe.
La guerra de Troya fue un conflicto bélico en el que se enfrentaron una coalición de ejércitos aqueos contra la ciudad de Troya (también llamada Ilión), ubicada en Asia Menor. Según el mito, se trataría de una expedición de castigo por parte de los aqueos, cuyo casus belli sería el rapto (o fuga) de Helena de Esparta por el príncipe Paris de Troya.
Esta guerra es uno de los ejes centrales de la épica grecolatina y fue narrada en un ciclo de poemas épicos de los que solo dos han llegado intactos a la actualidad, La Ilíada y La Odisea, atribuidas a Homero. La Ilíada describe un episodio de esta guerra, y La Odisea narra el viaje de vuelta a casa de uno de los líderes griegos. Otras partes de la historia y versiones diferentes fueron elaboradas por poetas griegos y romanos posteriores.
Los antiguos griegos creían que los hechos que Homero relató eran ciertos. Creían que esta guerra había tenido lugar en los siglos XIII adC o XII adC, y que Troya estaba situada cerca del estrecho de los Dardanelos en el noroeste de la península de Anatolia (actual Turquía). En tiempos modernos, tanto la guerra como la ciudad eran consideradas mitológicas.
En 1870 el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann excavó la colina de Hisarlik, donde creía que estaba la ciudad de Troya, hallando los restos de la antigua ciudad de Nueva Ilión, que existió hasta el siglo I adC y bajo la cual halló otras ruinas, y debajo de éstas, otras más. Cada una de estas ruinas daba lugar a los restos de distintas ciudades que parecían haber sido habitadas en épocas distintas. Schliemann había ido para hallar la Troya homérica; pero en el curso de los años, él y sus colaboradores hallaron siete ciudades sepultadas, y más tarde otras dos. Sin embargo, quedaba por decidir cuál de estas diez ciudades era la Troya de Homero. Estaba claro que la capa más profunda, Troya I, era la prehistórica, la más antigua, tan antigua que sus habitantes aún no conocían el empleo del metal, y que la capa más a flor de tierra, Troya IX, tenía que ser la más reciente, guardando los restos de la Nueva Ilión, donde Jerjes y Alejandro Magno habían sacrificado a los dioses.
Algunos historiadores creen que la Troya VI o la VII fueron la ciudad homérica, porque las anteriores son pequeñas y las posteriores son asentamientos griegos. Otros historiadores creen que los relatos de Homero son una fusión de historias de sitios y expediciones de los griegos de la Edad del Bronce o del periodo micénico, y no describe hechos reales. Los que piensan que los poemas épicos de la guerra de Troya derivan de algún conflicto real, lo fechan entre 1100 adC y 1300 adC.
* 1 El mito
o 1.1 Antecedentes. El Juicio de Paris.
+ 1.1.1 El rapto de Helena
+ 1.1.2 La jefatura de las tropas
o 1.2 La guerra
o 1.3 La llegada
o 1.4 Hechos de la Ilíada
o 1.5 Muerte de Aquiles
o 1.6 La armadura de Aquiles/la muerte de Áyax
o 1.7 El caballo de Troya
o 1.8 Consecuencias
* 2 Participantes
* 3 Referencias
* 4 Enlaces externos
El mito
Helena Helena y Paris
Antecedentes. El Juicio de Paris.
Zeus se convierte en rey de los dioses tras destronar a su padre Crono; Crono a su vez había destronado a su padre Urano. Zeus escucha una profecía en que él a su vez será destronado por uno de sus hijos. Otra profecía dice que un hijo de la ninfa Tetis sería más grande que su padre. Posiblemente por alguna de estas razones, Tetis se casó por orden de Zeus con un mortal, el rey Peleo. Peleo y Tetis tuvieron un hijo llamado Aquiles quien, según otra profecía, moriría joven en Troya. Con la esperanza de protegerle, cuando era un niño su madre lo bañó en el río Estigia, haciéndolo invulnerable excepto en el talón por donde lo sujetó.
Todos los dioses fueron invitados a la boda de Peleo y Tetis, excepto Eris. Ésta se presentó de improviso en la boda y dejó sobre la mesa una manzana de oro en la que estaba inscrita la palabra Kallisti, (para la más hermosa). La manzana fue reclamada por Hera, Atenea y Afrodita. Zeus resolvió el asunto nombrando árbitro a Paris, un príncipe de Troya, que había sido criado como pastor a raíz de una profecía, según la cual sería el causante de la caída de Troya.
Las diosas quisieron sobornar a Paris, y así, Atenea le ofreció sabiduría, destreza en la batalla y las habilidades de los grandes guerreros; Hera le ofreció poder político y el control de toda Asia, y Afrodita le ofreció el amor de la mujer más bella del mundo. Paris concedió la manzana a Afrodita, y regresó a Troya.
El rapto de Helena
Helena y Paris.
La mujer más bella del mundo era Helena. Era hija de Leda, la cual estaba casada con Tíndaro, rey de Esparta, y fue seducida por Zeus en forma de cisne; los informes difieren sobre cuáles de los cuatro hijos de Leda lo eran de Zeus y cuáles de Tíndaro, pero Homero presenta a Helena como hija de Zeus.
Helena tenía muchos pretendientes, y Tíndaro estaba poco dispuesto a elegir uno por miedo a que los otros tomasen represalias. Finalmente, uno de los pretendientes, Odiseo de Ítaca (Ulises en la mitología romana) propuso un plan. Hizo prometer a todos defender el matrimonio de Helena con quien ella eligiese. Ella eligió a Menelao, quien humildemente no hizo la petición por sí mismo, sino enviando a su hermano Agamenón en su lugar. Los dos hermanos vivían en la corte de Tíndaro desde que fueron desterrados de Micenas, después de que su padre, Atreo, fuese asesinado y su trono usurpado por su hermano Tiestes y su hijo Egisto. Menelao heredó el trono de Esparta de Tíndaro, con Helena como su reina y Agamenón, casado con la hermana de Helena, Clitemnestra, recuperó el trono de Micenas.
Enviado a hacer tratos diplomáticos a Esparta, Paris se enamoró de Helena y, con la ayuda de Afrodita, la raptó o la sedujo, y la llevó de regreso a Troya como esposa. Todos los reyes y príncipes de Grecia fueron llamados a cumplir su juramento y recuperarla.
La jefatura de las tropas
Mapa de la Grecia homérica y origen de sus héroes
Odiseo estaba casado con Penélope y tenía un hijo, Telémaco. Para evitar ir a la guerra, se fingió loco y sembró sus campos con sal. Palamedes fue más listo que él y puso a su hijo Telémaco delante del arado. Odiseo se incorporó al no estar dispuesto a matar a su hijo, revelando su cordura y viéndose obligado a ir a la guerra.
El adivino Calcas auguró que nunca podría ser conquistada la ciudad de Troya sin que Aquiles participara en la batalla. Su madre Tetis, sabiendo que Aquiles moriría si iba a Troya, lo disfrazó de mujer en la corte del rey Licomedes en Esciro. Allí tuvo una relación amorosa con la hija del rey, Deidamia, de la que tuvieron un hijo, Neoptólemo. Odiseo descubrió a Aquiles entre las mujeres y consiguió así que participara en la expedición.
Finalmente, se reunió una flota de más de mil barcos al mando de Agamenón.
Los griegos también llevaron los huesos de Pélope, padre de Atreo y abuelo de Agamenón y Menelao para ayudarles a ganar la guerra. Otro oráculo auguró que serían necesarios para conseguir la victoria.
La guerra
Cuando los griegos partieron a la guerra de Troya, se equivocaron de rumbo y fueron a parar a Misia, regida por Télefo. En la batalla, Aquiles hirió a Télefo. Puesto que su herida no cicatrizaba, Télefo preguntó al oráculo y éste vaticinó «el mismo deberá curarte».
Télefo fingió ser un mendigo y pidió a Aquiles que le ayudase a cicatrizar su herida. Aquiles rehusó alegando no tener conocimientos médicos. Odiseo dijo que la lanza había causado la herida y la lanza podría cicatrizarla. Se pusieron pedacitos de la lanza sobre la herida y esta cicatrizó. Télefo les indicó el camino a Troya agradecido por su curación.
Cuando la expedición se dispuso de nuevo a zarpar, los vientos cesaron. Calcas auguró que la diosa Artemisa estaba castigando a Agamenón por matar un ciervo sagrado (o matar un ciervo en un bosque sagrado) y alardear que era mejor cazador que ella. La única forma de apaciguar a Artemisa era sacrificar a la hija de Agamenón, Ifigenia. En el último momento Artemisa sustituyó a la joven por un ciervo y la llevó a Taurida donde fue sacerdotisa de su culto. Allí era la encargada de sacrificar a todo extranjero que allí llegaba, en honor a Artemisa. Hesíodo dice que se convirtió en la diosa Hécate. En las tragedias de Eurípides y Sófocles, el sacrificio de Ifigenia es la principal razón de Clitemnestra para asesinar a su marido al regreso de la hueste de Troya. El asesinato de Agamenón sería, a su vez, vengado por su hija, Electra.
Filoctetes era un amigo de Heracles (Hércules en la mitología romana) y, ya que encendió la pira funeraria de Heracles cuando nadie más quiso hacerlo, recibió su arco y sus flechas. Navegó con siete barcos repletos de hombres a la guerra de Troya, donde planeaba luchar en el bando de los griegos. Se detuvieron en una isla para conseguir suministros y allí Filoctetes fue mordido por una serpiente. La herida se infectó y desprendía un gran hedor; y los Atridas, por consejo de Odiseo, ordenaron a Filoctetes permanecer en Lemnos.
Medonte[1] tomó el mando de los hombres de Filoctetes, quien permaneció solo en Lemnos durante diez años.
La llegada
Mapa de la Tróade.
El oráculo profetizó que el primer griego que pisara tierra en la guerra de Troya sería el primero en morir. Protesilao, líder de los filaceos, satisfizo esta profecía. Su mujer, Laodamía, lo siguió a la muerte. Héctor mató a Protesilao y Laodamía se suicidó a causa del dolor. Tras la muerte de Protesilao, su hermano Podarces fue a la guerra en su lugar. Poco después Aquiles mató a uno de los principales héroes aliados de Troya, Cicno, hijo de Poseidón. Cicno era invulnerable a las armas y Aquiles lo estranguló. Los griegos sitiaron Troya durante nueve años. Las tropas griegas saquearon varias ciudades cercanas y, en el reparto del botín, Agamenón tomó como esclava a Criseida, hija de Crises, sacerdote de Apolo. Cuando Crises intentó pagar su rescate fue maltratado, así que pidió a Apolo que castigase a los griegos, y la armada fue azotada por una plaga (epidemia).
Hechos de la Ilíada
Menelao sostiene el cuerpo sin vida de Patroclo. Copia del original griego, Piazza Della Signoria, Florencia, Italia.
Artículo principal: La Ilíada
El oráculo emitido por Calcas dijo que la plaga solo cesaría si Agamenón devolvía a Criseida a su padre. Enojado por esto, y con Aquiles (que garantizó el cumplimiento del oráculo), Agamenón aceptó devolver a Criseida pero a cambio tomó a la concubina de Aquiles, Briseida. Aquiles y Agamenon discutieron y Aquiles se negó a luchar. Aunque los griegos estaban destinados a ganar la guerra, Aquiles pidió a su madre Tetis que intercediera ante Zeus para asegurarse que a los griegos les fuese mal hasta que Agamenón se disculpase ante él. Los siguientes días los griegos fueron duramente castigados en la batalla y los principales guerreros, salvo Áyax, fueron heridos gravemente. Los troyanos, liderados por Héctor, avanzaban sin parar sobre las posiciones griegas.
En vista del peligro, Aquiles dejó que su compañero Patroclo llevase su armadura y liderase las tropas en la batalla. Héctor dio muerte a Patroclo y se quedó con la armadura de Aquiles. Loco de dolor, Aquiles juró venganza, mató a Héctor y arrastró su cuerpo atado a su carro rodeando Troya por tres veces. Se negó a devolverlo a los troyanos para los ritos funerarios hasta que Príamo en persona fue a suplicarle que lo devolviese, con lo que se ablandó y declaró una tregua de doce días mientras durasen los funerales de Héctor.
Muerte de Aquiles
Poco después de la muerte de Hector, Aquiles venció a Memnón de Etiopía y a la amazona Pentesilea (con quien Aquiles tuvo una aventura según algunas versiones). Fue muerto por Paris; bien de una flecha en su talón dirigida por Apolo durante una tregua; o en otra versión, directamente por el dios Apolo. Sus huesos fueron mezclados con los de Patroclo, y hubo juegos funerarios. Como Áyax, se representa viviendo tras su muerte en la isla de Leuce en la desembocadura del Danubio. En Las troyanas y Hécuba, obras de Eurípides, Políxena, hija de Príamo, es sacrificada en la pira fúnebre del átrida.
En otra versión bastante diferente de las anteriores, Aquiles había prometido a Príamo que si consentía el casamiento con su hija Políxena pasaría a abandonar a los suyos y defender Troya, pero tras concertar una cita en el templo de Apolo Timbreo, fue asesinado por Paris con una daga en la espalda (o una flecha en el talón).
La armadura de Aquiles/la muerte de Áyax
La armadura de Aquiles era motivo de disputa entre Odiseo y Áyax. Compitieron por ella, resultando vencedor Odiseo. Áyax, encolerizado, juró matar a sus compañeros; comenzó a matar ganado (pensando que eran soldados griegos), y posteriormente a sí mismo. Los griegos capturaron a Héleno, hijo del rey Príamo, y adivino y lo torturaron hasta que dijo bajo qué circunstancias podrían tomar Troya. Héleno dijo que ganarían si recuperaban las flechas de Heracles (que estaban en poder de Filoctetes); robaron la estatua troyana de Palas Atenea (llamada Paladio) y convencieron al hijo de Aquiles (Neoptólemo) de que fuese a la guerra. Neoptólemo estaba oculto de la guerra en Esciro pero los griegos le localizaron. Odiseo y Neoptólemo trajeron a Filoctetes de Lemnos. Su herida fue curada por Macaón o Asclepio. Filoctetes mataría a Paris
El caballo de Troya
Artículo principal: Caballo de Troya
El cerco de Troya duró diez años. Los griegos idearon una nueva treta - un gran caballo de madera hueco. Fue construido por Epeo y lo ocuparon soldados griegos liderados por Odiseo. El resto de la armada griega fingió partir y los troyanos aceptaron el caballo como una ofrenda de paz. Un espía griego, Sinón, convenció a los troyanos de que el caballo era una ofrenda a Atenea a pesar de las advertencias de Laocoonte y Casandra. Los troyanos hicieron una gran celebración y cuando los griegos salieron del caballo, la ciudad entera estaba bajo el sueño de la bebida. Los guerreros griegos abrieron las puertas de la ciudad para permitir la entrada a la ciudad al resto de las tropas y la ciudad fue saqueada sin piedad.
Consecuencias
El fantasma de Aquiles se apareció a los supervivientes de la guerra, pidiendo que Políxena, la princesa troyana, fuese sacrificada antes que ninguno pudiese partir. Neoptólemo realizó el sacrificio.
Según la Odisea, la flota de Menelao fue empujada por tormentas hacia Creta y Egipto de donde no pudieron continuar la navegación por la ausencia de vientos. Menelao tuvo que atrapar a Proteo, una deidad marina para averiguar qué sacrificios a los dioses debían hacer para garantizarse una travesía segura. Proteo también dijo a Menelao que estaba destinado al Elíseo (cielo) tras su muerte. Menelao regresó a Esparta con Helena. Tuvieron una hija, Hermione.
Tras la guerra, el barco de Idomeneo fue alcanzado por una terrible tormenta. Idomeneo prometió a Poseidón que sacrificaría el primer ser viviente que viese cuando volviese a casa si salvaba su barco y su tripulación. El primer ser vivo al que vio fue su hijo, así que lo sacrificó. Los dioses estaban enfadados con el asesinato de su hijo y lo enviaron al exilio a Calabria en Italia (Virgilio III, 400). Según otra versión, sus propios súbditos en Creta lo enviaron al exilio porque llevó consigo una plaga desde Troya. Huyó a Calabria, y posteriormente a Colofón, en Asia Menor, donde murió. En otra versión, la plaga azota Creta como castigo por el acto de Idomeneo.
Casandra fue raptada por Áyax el Menor, y llevada como concubina de Agamenón. Agamenón regresó a su hogar en Micenas. Su esposa Clitemnestra (hermana de Helena) tuvo una relación con Egisto, hijo de Tiestes, primo de Agamenón que conquistó Argos antes que Agamenón lo retomara. Posiblemente como venganza por la muerte de Ifigenia, Clitemnestra se conjuró con su amante para matar a Agamenón. Casandra pronosticó este asesinato y avisó a Agamenón, pero el la ignoró. Fue asesinado en un banquete o en su baño, según diferentes versiones. Casandra también fue asesinada. El hijo de Agamenón, Orestes, que había estado lejos, regresó y conspiró con su hermana Electra para vengar a su padre. Mataron a Clitemnestra y a Egisto. Orestes se casó con Hermione y retomó Micenas, convirtiéndose en rey de todo el Peloponeso.
Neoptólemo tomó a Andrómaca y Héleno como esclavos, casándose con Andrómaca. Se enemistó con Orestes porque Menelao le había prometido a su hija Hermione a él, pero luego quiso que se casase con Neoptólemo. Lucharon, y Neoptólemo murió. Héleno se casó con Andrómaca y reinaron sobre una colonia de troyanos exiliados en lo que una vez había sido el reino de Aquiles. Allí lo encontró Eneas en su viaje a Italia.
La reina Hécuba de Troya fue esclavizada por los Aqueos.
Licaón fue esclavizado por Aquiles y vendido por éste en Lemnos, pero consiguió volver a Troya y murió en el campo de batalla, a manos de Aquiles.
Puesto que Antenor, cuñado de Príamo, había ayudado a devolver a Helena a los griegos, se le perdonó la vida.
Eneas lideró un grupo de supervivientes lejos de la ciudad, incluyendo a su hijo Ascanio, su trompeta Miseno, su padre Anquises, el médico Yápige. Su mujer Creúsa desapareció durante el saqueo de la ciudad. Huyeron de Troya en varios barcos, buscando establecerse en un nuevo hogar. Arribaron a varios países cercanos que no se mostraron hospitalarios, finalmente les fue profetizado que debían volver a la tierra de sus antepasados. Primero lo intentaron en Creta, que Dárdano había colonizado, pero lo encontraron arrasado por la misma plaga que había expulsado a Idomeneo. Encontraron a la colonia dirigida por Heleno y Andrómaca, pero rehusaron permanecer ahí. Tras siete años llegaron a Cartago, donde Eneas tuvo un romance con Dido. Finalmente los dioses les ordenaron continuar (Dido se suicidó), y llegaron a Italia.
Aquí una profetisa le llevó al inframundo y predijo la grandeza de Roma, que sería fundada por su gente. Negoció un asentamiento con el rey local Latino, y se casó con su hija Lavinia. Esto desencadenó una guerra con otras tribus locales, pero finalmente se fundó el asentamiento de Alba Longa, regido por Eneas y el hijo de Lavinia, Silvio. Trescientos años después, según el mito romano, sus descendientes Rómulo y Remo fundaron Roma.
Participantes
Personaje Verdugo
Aquiles Paris
Áyax el Grande Suicidio
Áyax Oileo Poseidón
Antíloco Memnón
Ántifo Agamenón
Ascálafo Deífobo
Astianacte Neoptólemo
Cebríones Patroclo
Cicno Aquiles
Deífobo Menelao
Dolón Odiseo y Diomedes
Eurípilo Neoptólemo
Forcis Áyax el Grande
Héctor Aquiles
Medonte Eneas
Memnón Aquiles
Paris Filoctetes
Patroclo Héctor
Pentesilea Aquiles
Polites Neoptólemo
Políxena Neoptólemo
Príamo Neoptólemo
Protesilao Héctor
Sarpedón Patroclo
Tersandro Télefo
Tersites Aquiles
Tlepólemo Sarpedón
Troilo Aquiles
Dos hijos de Merops
(Adrasto y Amfio) Diomedes
Grecia Troya
Dioses
1. Atenea
2. Hera
3. Poseidón
4. Hermes
5. Hefesto
1. Ares
2. Artemisa
3. Apolo
4. Leto
5. Escamandro
6. Afrodita
Humanos
1. Acamante
2. Aquiles
3. Agamenón
4. Áyax el Grande
5. Áyax el Menor
6. Antíloco
7. Automedonte
8. Calcas
9. Demofonte
10. Diomedes
11. Epeo
12. Estenelo
13. Estentor
14. Eteoneo
15. Eumelo
16. Euríalo
17. Euríbato
18. Eurípilo
19. Filoctetes
20. Glauco
21. Haleso
22. Idomeneo
23. Macaón
24. Medón
25. Menelao
26. Meríones
27. Neoptólemo
28. Néstor
29. Nireo
30. Odiseo
31. Palamedes
32. Patroclo
33. Podarces
34. Podalirio
35. Polipetes
36. Protesilao
37. Sinón
38. Teucro
39. Tersandro
40. Tersites
41. Tlepólemo
1. Ainia
2. Anquises
3. Andrómaca
4. Antenor
5. Antibrote
6. Ántifo
7. Ascanio
8. Astianacte
9. Casandra
10. Cebríones
11. Corebo
12. Cicno
13. Deífobo
14. Dolón
15. Eneas
16. Euforbo
17. Eurípilo
18. Euritión
19. Forcis
20. Héctor
21. Hécuba
22. Heleno
23. Helicaón
24. Hicetaón
25. Laocoonte
26. Licaón
27. Memnón
28. Migdón
29. Pándaro
30. Paris
31. Pentesilea
32. Polites
33. Polidamante
34. Políxena
35. Príamo
36. Reso
37. Sarpedón
38. Tenes
39. Teucro
40. Troilo
41. Yápige
Ejércitos
1. Arcadia 1. Adrastea
2. Álibe 2. Álibe
3. Amazonas
4. Ciconia
5. Colonas
6. Dardania
7. Etiopía
8. Frigia
9. Larisa
10. Licia
11. Meonia
12. Mileto
13. Misia
14. Paflagonia
15. Peonia
16. Percote
17. Tracia
18. Troya
19. Zelea
3. Amazonas
4. Ciconia
5. Colonas
6. Dardania
7. Etiopía
8. Frigia
9. Larisa
10. Licia
11. Meonia
12. Mileto
13. Misia
14. Paflagonia
15. Peonia
16. Percote
17. Tracia
18. Troya
19. Zelea
2. Argos
3. Atenas
4. Beocia
5. Cifo
6. Espóradas
7. Creta
8. Duliquio
9. Ecalia
10. Élide
11. Etolia
12. Eubea
13. Fílace
14. Fócida
15. Ítaca
16. Lacedemonia
17. Locria
18. Magnesia
19. Melibea
20. Micenas
21. Mirmidones
22. Orcómeno
23. Perraibia
24. Pilos
25. Rodas
26. Salamina
27. Sime
28. Tesalia
29. Yolco
1. Adrastea
2. Álibe
3. Amazonas
4. Ciconia
5. Colonas
6. Dardania
7. Etiopía
8. Frigia
9. Larisa
10. Licia
11. Meonia
12. Mileto
13. Misia
14. Paflagonia
15. Peonia
16. Percote
17. Tracia
18. Troya
19. Zelea
la guerra de Troya
Como en muchas ocasiones hemos indicado, la mitología y la realidad se entremezclan de tal manera que en algunas ocasiones es difícil saber qué hay de verdad y que de mito en toda la historia de Grecia y más concretamente en la guerra de Troya.
Troya fue una de las ciudades más importantes de la antigüedad, situada en lo que sería actualmente una de las zonas marítimas de la costa de Turquía, poseía una situación estratégica, un puente entre Oriente y Occidente y un lugar de paso para las mercancías que eran transportadas al continente europeo. Hasta principios del s.XX se pensó que Troya era una ciudad mitológica y que por lo tanto no había existido, sólo en la mente del gran escritor de la antigüedad Homero, no obstante un arqueólogo alemán (Schliemann) a mediados del S.XX logró rescatar del las ruinas lo que fue la ciudad de Troya, y fue entonces cuando la comunidad científica empezó a cuestionarse el relato de la Guerra de Troya como cierto.
LA PROFECÍA ________________________________________________________
Se sabe que Troya estaba regida por el rey Príamo el cual tuvo varios hijos entre ellos Héctor y Paris. Este último fue abandonado al cuidado de unos pastores porque en el día de su nacimiento las profecías auguraban que éste acabaría con Troya. Pasaron los años y aquel niño inquieto y algo soberbio se hizo adulto, ignorando su pasado, fue a la ciudad de Troya a combatir en uno de los numerosos torneos que se celebraban en la ciudad. Lo que nadie esperaba es que Paris saliera vencedor, Príamo se dio cuenta que el ganador era su hijo por lo que, ignorando los consejos de su familia y sus sacerdotes, lo volvió a aceptar en su casa.
EL MITO ________________________________________________________
Un buen día, Tetis y Peleo se casaron, a su boda habían asistido todos los Dioses y algunos hombres ilustres entre ellos el mismo Príncipe Troyano Paris, pero habían olvidado invitar a una de las Diosas, la de la discordia....
Ésta, llena de ira, lanzó entre una densa niebla una manzana de oro sobre la mesa, con una inscripción: "a la más bella", rápidamente tres diosas: Hera, Afrodita y Atenea, quisieron hacerse merecedoras del trofeo, pero como ninguna de las tres daba su brazo a torcer, solicitaron la ayuda de Zeus para que intercediera, pero éste rehusó, por lo que finalmente obligaron a que fuera Paris a que escogiera por juicio propio. Las tres Diosas, cada una por su lado, intentaron chantajear a Paris, ofreciéndoles diferentes presentes, Hera le ofreció riquezas, Atenea poder y sabiduría, mientras que Afrodita le propuso entregarle la mujer más hermosa de la Tierra comparable a la que ella misma poseía. Paris, después de meditarlo se decantó por la opción de Afrodita y ésta le mostró a la mujer, era Helena princesa Griega, y mujer de Menelao, regente de una de las polis Peloponesas.
EL RELATO ________________________________________________________
Paris dirigió su embarcación hacia Grecia con la intención de hallar a Helena. Alegando unos tratados comerciales, y debido al interés de Menelao en establecer relaciones con Troya, abrió las puertas de su casa para que Paris descansara. No obstante, Menelao tuvo que ausentarse por unos días, por lo que los dejó solos.
Helena, embriagada por el conjuro realizado por Afrodita, se enamoró perdidamente de Paris, por lo que los dos enamorados en ausencia del marido decidieron huir de regreso hacia Troya. A su llegada a la ciudad el rey Príamo rogó a Paris que se deshiciera de Helena pues sabía que traería la desgracia a la ciudad, pero ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con su hijo, el rey Troyano aceptó su destino, que era ni más ni menos que el comienzo de una gran Guerra que le enfrentaría a sus vecinos griegos.
Menelao, cuando se enteró de que Helena había huido con el príncipe Troyano, rogó a Agamenón y a todos los reyes de las Polis griegas que se aliaran junto a él para vengar la ultranza ejercida por Troya, entre estos reyes se encontraban Aquiles y Odiseo (Ulises), quién conociendo la profecía por la cual pasaría muchos años antes de su regreso a casa simuló, cuando lo vinieron a buscar, que había enloquecido, aunque de poco le sirvió. Así fue como se inició la partida, miles de soldados griegos prepararon y cargaron los barcos con los que atravesarían el Egeo, pero el viento no soplaba con fuerza, por lo que consultaron los oráculos, estos les advirtieron que Artemisa solicitaba un sacrificio, el de la hija del propio Agamenón, en parte porque el rey hacía años había matado uno de los ciervos que pertenecían a la Diosa.
En un principio, el rey se negó, y pensó en partir más tarde con las tropas, pero la protección de la Diosa dependía del sacrificio de su hija por lo que aconsejado por los suyos, accedió. Engañando a su hija la hizo traer colocándola sobre la piedra donde debía ser sacrificada, alzó su espada clavándosela en el pecho. En ese mismo momento el cuerpo de la doncella, se convirtió en ciervo y una fuerte brisa empezó a soplar...la Diosa estaba contenta y por ello ofrecía el don del viento para que las naves zarparan del puerto.
Cuando los griegos llegaron a las costas de Troya, sabían que esta sería una guerra larga, Troya era la ciudad amurallada más inaccesible de todas y sabían que la única manera de hacer frente a los troyanos era hacerlos salir a campo abierto. Grandes soldados estaban del lado Griego, Aquiles, o Ulises formaban parte del lado Griego y eso les aseguraba cierta ventaja.
Durante los primeros años se sucedieron diferentes batallas en las que los dos lados quedaban en tablas. En una de las batallas Aquiles se apropió de la hija de un sacerdote Troyano, Briseida, la hizo su esclava y se la llevó a su campamento. Agamenon, quedó prendado de su belleza y le dijo a sus soldados que se la llevaran a su tienda, Aquiles cuando se enteró, abandonó la guerra y obligó a sus soldados a que no combatieran, se quedaron alojados en sus tiendas mientras los griegos luchaban contra los Troyanos. Debido a las necesidades de la batalla, Agamenón le imploró a Aquiles que volviera a la batalla, pero este se negó en rotundo, pero sí convencieron al mejor amigo de Aquiles, llamado Patroclo, a que combatiera.
Así pues, Aquiles le dejó algunos soldados a Patroclo para que ocuparan la primera línea de batalla, pero Héctor hijo del rey Príamo y gran soldado, le dio muerte. Aquiles lleno de ira, y para vengar a su mejor amigo, se enfundó la coraza y volvió a la guerra. Lo primero que hizo fue luchar contra Héctor, después de una lucha cruenta donde ambas fuerzas estaban igualadas, Aquiles dió muerte al príncipe Troyano. Ató el cuerpo a su carro y lo arrastró alrededor de las murallas de Troya, así mismo dejó orden de que no le dieran sepultura, algo que humillaba y deshonraba al difunto y a su familia, pero el rey Príamo le imploró entre lágrimas que les dieran su cuerpo para poder quemarlo con todos los honores de su rango, algo que finalmente Aquiles aceptó.
Aquiles, el legendario héroe, era prácticamente inmortal, sólo sus talones eran vulnerables a la muerte, debido a que su madre le había sumergido en las aguas de los Dioses sosteniéndole por sus talones, su madre conocía la profecía por la cual su hijo moriría en la Guerra de Troya por lo que le disfrazó de mujer y le obligó a vivir rodeado de mujeres simulando ser una de ellas, pero Ulises, rey de Ítaca logró encontrarlo y mediante una de sus innumerables argucias logró desenmascararlo, ya que éste había traído presentes para todas las damiselas, pero uno de los regalos eran una armadura y una espada, que en seguida despertó el interés de Aquiles . Durante la guerra Aquiles se mostró inflexible, dando muerte no solamente al príncipe Troyano sino también a la reina de las amazonas que combatían en el bando Troyano. No obstante una flecha de Paris, lanzada de manera cobarde desde donde se hallaba oculto, que dio en uno de sus talones le dio muerte. Seguidamente, y vengándose los griegos del asesinato de su mejor general dieron muerte al príncipe Paris. La guerra de Troya duró cerca de 10 años, el cansancio y la imposibilidad de hacerla caer, hizo que Ulises ideara una sabia manera de vencer de una vez por todas a los Troyanos, si era imposible hacer salir a los soldados de la ciudadela amurallada, entrarían ellos. Pero cómo?
EL CABALLO DE TROYA ________________________________________________________
La idea era entregar el caballo más grande que se hubiera creado nunca como regalo al rey Príamo. Así pues, durante tiempo, y alejados de las tropas troyanas empezaron a construir la colosal estatua de madera, hueca por dentro. Los delegados griegos fueron a hablar con el rey Troyano para decirle que se retiraban de la batalla y en concepto de su buena voluntad le harían entrega de un regalo. Cuando el rey Príamo vio el caballo quedó asombrado por sus magnas proporciones, y sin sospechar lo que había dentro, abrió las puertas de la ciudad y dejó pasar la estatua. Al anochecer, los soldados que estaban dentro del caballo, lanzaron sus cuerdas y escalerillas y abrieron las puertas para que todos los soldados griegos entraran. La última batalla se saldó con miles de muertos del bando Troyano y con una ciudad destruida por las llamas.
Por fin, la guerra había acabado y los griegos podían regresar a casa. En el caso de Agamenón, de poco le sirvió pues cuando llegó a su palacio, su mujer Clitemnestra y el amante de ésta le dieron muerte. Ulises también llamado Odiseo, tardó en llegar a casa 10 años más, durante esos diez años se establece el mito de la Odisea, donde Ulises tiene que hacer frente a las pruebas que le interponen los Dioses. Finalmente y de regreso a casa, se reunió con su mujer y siguió cultivando sus tierras.
La verdad, es que si hubo rapto o no, es una duda que nos quedará siempre, lo que sí es cierto es que la ocupación y el control de Troya, procuró a los Griegos una amplia red comercial, quizás este fuera el motivo real de la guerra....
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